Bolivia y Chile reactivan Hoja de Ruta para construir una agenda de confianza mutua

Sharing is caring!

El canciller de Bolivia, Rogelio Mayta, y su homóloga de Chile, Antonia Urrejola, acordaron este jueves reactivar la Hoja de Ruta pactada en La Paz en 2021, con el fin de construir una agenda de confianza mutua.

“Convencidos de la necesidad de iniciar una nueva etapa en la relación bilateral, en beneficio de ambos pueblos, acordaron (los ministro) la reactivación de la Hoja de Ruta acordada en La Paz, en abril del 2021”, refiere un comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia.

En la cita, celebrada en Asunción del Paraguay, donde coincidieron por la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, reafirmaron también “la importancia del comercio y las inversiones para el desarrollo económico y social de ambos pueblos” por lo cual “acordaron retomar, a la brevedad, las conversaciones en materia de Complementación Económica”.

Por su cuenta de Twitter, la ministra Urrejola escribió que “hoy Bolivia y Chile hemos reafirmado nuestra voluntad de entendimiento y profundización de nuestras relaciones en favor del desarrollo y bienestar de nuestros pueblos”.

Tanto el presidente de Chile, Gabriel Boric, como el mandatario boliviano, Luis Arce, han tenido gestos de buena fe para trabajar en conjunto, asistiendo este último a la investidura del jefe de Estado chileno en marzo de este año.

El 30 de abril de 2021, las delegaciones de Bolivia y Chile acordaron avanzar en una Hoja de Ruta que incluyó temas como la complementación económica, libre tránsito, límites, integración física, culturas, medioambiente, turismo, educación, ciencia, tecnología e innovación, cooperación, temas consulares, cooperación policial, control del comercio ilegal y drogas, y recursos hídricos transfronterizos.

En su momento, el Gobierno del Estado Plurinacional ratificó que la conversación de esta agenda bilateral mantiene “la posición histórica e irrenunciable de nuestro país respecto a la reivindicación marítima para seguir dialogando sobre los ‘asuntos relativos a la situación de mediterraneidad de Bolivia’ según lo dispuesto en el fallo de la Corte Internacional de Justicia (de 2018)”.

Atribuyó el diseño de la Hoja de Ruta a la “necesidad de iniciar un diálogo con la República de Chile orientado al análisis preliminar de los temas comunes, la construcción de confianza mutua y el avance hacia la normalización de relaciones, ambos países exploramos diversas iniciativas de interés recíproco, luego de que la agenda bilateral estuvo inactiva por más de diez años”.

“Ambos países coincidimos en que el diálogo constructivo es el instrumento idóneo para el entendimiento e integración, que la cooperación bilateral ayuda eficazmente a la convivencia pacífica, que el diálogo intercultural contribuye al necesario conocimiento de los pueblos y que el comercio y las inversiones son una herramienta para alcanzar el progreso económico y social de nuestros países”, citó la Cancillería en un comunicado el 7 de mayo de 2021.

Bolivia y Chile carecen de relaciones diplomáticas desde 1978, cuando fracasaron las negociaciones para brindar a La Paz un acceso soberano en las costas del océano Pacífico.

En 2013, Bolivia acudió a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en procura de obligar a Chile a cumplir sus compromisos de otorgarle un acceso soberano al mar, a partir de las sendas negociaciones que se establecieron a lo largo de la historia desde la invasión chilena a Antofagasta en 1879.

Sin embargo, en 2018, el principal órgano judicial de las Naciones Unidas sentenció que Chile no tiene obligación de negociar una salida soberana al Pacífico con Bolivia, aunque dejó abierta la posibilidad de diálogo entre ambos países para solucionar el diferendo.

En tanto, en mayo de este año se realizaron las audiencias orales sobre el estatus y uso de las aguas del Silala, recurso que nace en territorio boliviano, causa que enfrenta por segunda vez a La Paz y Santiago en la CIJ. El fallo podría conocerse éste o el próximo año.